Neuquen vuelca millones para estimular sectores alternativos a la energía, pero queda en el camino

Informe Exclusivo

Neuquén repite desde hace años que necesita diversificar su matriz productiva. Vaca Muerta sostiene las cuentas públicas, y el discurso oficial reconoce que el petróleo no será eterno. Para preparar ese futuro, el Estado provincial mantiene una red de organismos dedicados a fomentar la actividad económica fuera del sector energético. Este informe mira cuánto dinero reciben, en qué lo gastan y qué se sabe de sus resultados.

En este trabajo dejamos de lado la producción hidrocarburifeca y nos enfocamos en el resto de los sectores. Son cinco dependencias del estado las que buscan dinamizar la economía provincial: 1) La Secretaría de Producción, que depende del Ministerio de Economía, tiene asignados $36.337.305.668. 2) El Ministerio de Turismo, $17.289.698.378. Hay además una segunda capa de entes descentralizados que pretenden estimular el sector productivo: 3) el Centro PyME-ADENEU ($6.426.978.638), 4) la Agencia de Innovación ANIDE ($2.388.860.296) y 5) el IADEP, con unos $6.000 millones estimados para este año. En total son $68.442.842.980, alrededor de USD 45,6 millones a un tipo de cambio de $1.500. 

Se trata de montos presupuestados. El año no terminó y la ejecución real puede diferir. Tampoco sería justo pedirle a un ejercicio fiscal resultados que en el desarrollo productivo tardan años en aparecer. Pero estas estructuras no nacieron este año. Todas estas oficinas, excepto la Agencia Anide que fue fundada en 2022, tienen más de 10 años de existencia y sin embargo no parecen mostrar resultados significativos. Por eso la pregunta es legítima: ¿qué sector de la economía neuquina que no sea el energético aparece hoy como candidato a sostener la provincia cuando la producción de hidrocarburos empiece a declinar?

A dónde va el dinero

image

Tomados en conjunto, unos $44.360 millones del total presupuestado se destinan a pagar sueldos. Lo que llega como asistencia directa a emprendedores y empresas ronda los $10.300 millones. Por cada peso que va al sector privado, más de cuatro se destinan a la estructura que lo administra. Y eso sin contar los gastos de funcionamiento (alquileres, servicios, vehículos), que agrandan la porción que se queda dentro del Estado. 

Un salario público no es en sí mismo un desperdicio. Un técnico que asesora productores, un inspector sanitario o un equipo que promociona destinos turísticos son parte del servicio que el Estado presta. La pregunta es otra: ¿Hay superposición de tareas o funciones? ¿Qué producen esas estructuras, y cómo se mide? ¿Cuántas empresas asistidas siguen funcionando tres años después? ¿Cuántos empleos privados generaron? ¿Qué impacto real genera una agencia que destina una enorme parte de su presupuesto a su propio personal?

Cabe otra pregunta. Si la Secretaría de Producción, el Centro PyME-ADENEU y el IADEP atienden a pequeñas y medianas empresas, ¿dónde termina la competencia de cada uno? ¿Alguien coordina que tres oficinas no ofrezcan lo mismo al mismo destinatario, o que dejen sin cubrir a quien no encaja en ninguna? Tres dependencias del estado con objetivos similares lucen como terreno fértil para un gran desorden administrativo y que seguramente podría ser más eficiente con mucho menos personal.

Lo que no se publica

El Observatorio revisó los sitios web de los cinco organismos y no encontró ninguno que publique la lista de beneficiarios de sus programas. No figuran nombres de personas físicas o jurídicas, montos otorgados ni tipo de beneficio (aporte no reintegrable, préstamo, subsidio de tasa). Sin ese dato no hay forma de verificar a quién llega el dinero público ni con qué criterios se asigna. Esa opacidad alimenta sospechas de discrecionalidad que un organismo con buenas prácticas podría despejar con una simple planilla.

Neuquén cuenta con la Ley 3044, que regula los mecanismos de acceso a la información pública en la provincia, aunque no adhirió a la ley nacional 27.275. ¿Por qué no se publica algo tan básico como quién recibe ayudas estatales? Si una persona se beneficia de los dineros públicos -los dineros de los neuquinos- es totalmente necesario que cualquier ciudadano tenga acceso a esa información.

Las preguntas que quedan

Neuquén destina cada año decenas de millones de dólares a dinamizar su economía. Quedan preguntas que le corresponde responder al Estado. ¿Existen indicadores públicos que permitan evaluar si estos organismos cumplen su objetivo? ¿Qué impacto se generaría sobre la matriz productiva si se volcase al sector privado el 70% y solo el 30% para sostener la estructura? ¿Y cuánto tiempo más puede la provincia darse el lujo de postergar la diversificación que todos dicen buscar?

 

Notas / Aclaraciones:

Los datos se tomaron del presupuesto provincial para el año 2026 excepto los datos de IADEP que son un estimado hecho a partir del balance del ejercicio 2025.

La agencia ANIDE depende del Ministerio de Planificación. Cepyme Adeneu depende de la Secretaría de Producción.

 

Te puede interesar
Lo más visto